Más de un Siglo de Historia en el Corazón de Rubio
Villa Pol no es solo una finca; es un capítulo vivo de la historia cafetera venezolana. Fundada originalmente en 1892 bajo el nombre de Villa Pol, la tierra se dedicó inicialmente al cultivo de caña de azúcar.
Su destino cambió dramáticamente en la década de 1920, cuando el General Juan Vicente Gómez, reconociendo el potencial económico del café, adquirió la Hacienda Bramón (incluyendo Villa Pol) e inició por primera vez la plantación de café en estas tierras con Eustaquio Gómez.
Hoy, ese legado histórico es el cimiento de una nueva era.
El Renacer de una Tradición: Sostenibilidad y Humanismo
Ubicada en el corazón de Rubio, municipio Junín del estado Táchira, Hacienda Villa Pol abrió sus puertas el 05 de noviembre de 2022 con una misión clara: ser un faro de esperanza para la revitalización de la caficultura en la región, enfocada en la calidad, la sostenibilidad y la empatía con la tierra.
Bajo la dirección de un grupo de profesionales y su excelente equipo de trabajo, Villa Pol ha evolucionado rápidamente desde la siembra en vivero hasta convertirse en un referente de compromiso ambiental.
Nuestra Promesa: Calidad y Biodiversidad
En Villa Pol, el café florece en armonía con la naturaleza. Cultivamos variedades de alta calidad como:
Monte Claro
Villanueva
Caturra
Trabajamos arduamente no solo para rescatar la siembra de café, sino también para fomentar la biodiversidad a través de cultivos de árboles frutales (naranja, chucheco, limón, cacao, guanábana, entre otros). Fomentamos prácticas agrícolas sostenibles que respetan la fauna y la flora local, asegurando un procesamiento del grano con instalaciones propias de última generación.
Villa Pol es más que una simple finca. Es un proyecto de vida que busca preservar una tradición ancestral, demostrando a las nuevas generaciones de caficultores que la producción agrícola y la conservación de los recursos naturales no solo son compatibles, sino mutuamente necesarias.
«En cada taza de café de Villa Pol se siente la pasión y el compromiso de quienes cultivan este preciado grano: un homenaje a la tierra, a la tradición cafetera de Venezuela, y al futuro más empático que estamos construyendo.»